Bonito. Todo me parece bonito.
Con el decalaje horario aún haciendo efectos, nos sentamos a ver el “telediario”, pequeña concesión patria desde nuestra pequeña atalaya en Flandes. Mariano Rajoy aparece ante sus apañoles para decirnos que la manifestación en Madrid contra la decisión del gobierno le ha parecido “bonita”. Ni Jarabe de Palo, oiga.
Yo me había propuesto no volver a hablar de “ello”. No puedo.
Atrás quedaron los tiempos en que los que nos manifestábamos (contra la decisión de Aznar de entrar en una guerra ilegal e imperialista –se llaman así las invasiones injustificadas-, contra la prepotencia de la ministra de educación, contra las políticas neoliberales de la UE o de los organismos internacionales tipo FMI, contra los gravísimos errores de gestión del Prestige, contra las mentiras del 11-M…) éramos acusados de pancarteros, radicales, vándalos o simplemente de terroristas.
Nos alegramos, Mariano, de que Ángel (Acebes), Eduardo (Zaplana), los obispos y los demás cachorros conservadores le hayáis cogido gusto a las manifestaciones. Está claro que os encanta y nos alegramos. Desde aquellos tiempos de la plaza de Oriente, todos cantando el Cara al Sol, lo echabais de menos, pobrecitos.
Lo triste no es que salgáis a la calle –a diferencia de vosotros, a los demás nos parece legítimo expresar el descontento o la crítica a través de un derecho constitucional-. Lo triste es que salgáis con motivos turbios o de forma incoherente, poniendo a ETA hasta en la sopa de los apañoles. Lo triste es que utilicéis la bandera de todos (eso cuando no aparece con el águila franquista...) para envolverse en ella (recordad que aunque no todos nos embalsamemos en ella, es la bandera de nuestro país, al menos jurídicamente, y eso no es patrimonio suyo). Dejen de mentir, ustedes y sus altavoces Pedro Jota, Jiménez (Todomenos)Losantos, metiendo a ETA hasta en el juicio del 11-M. Y es que, como queda patente en la película “Lobo”, el PP necesita a ETA –tanto como ETA necesita al PP-. De Juana Chaos ha sido puesto en prisión atenuada de forma inteligente –era la menos mala de las decisiones-. Qué vergüenza que se atrevan a criticar lo que ellos mismos hicieron cuando les interesaba. Gran lección la de Rubalcaba preguntando al ladrillo de Zaplana si iban a ponerle flores a las víctimas de todos los presos liberados durante la tregua de ETA mientras Aznar era presidente...

© Kap, La Vanguardia, 07/03/2007
Tony Fernández